Experimentar

Parte de nuestro crecimiento artístico implica el correr riesgos, intentar diferentes opciones para realizar un proyecto, salirte de la manera en la que habitualmente se piensa, en fin, darte un tiempo para experimentar y permitirte el desarrollo de una nueva pieza de manera diferente.

Necesitamos comprender las herramientas que usamos para saber cuáles efectos pueden generar, ya sea que se haga de manera tradicional o digital. Para lograr esto no hay mejor manera que agarrar aquella nueva técnica a la que tenemos miedo o nos reusamos a usar y crear algo. No necesita ser algo demasiado complejo, se puede iniciar cubriendo la superficie con manchones, trazos al azar, salpicaduras, etc. Dejando a la intuición tomar el mando, e ir rescatando aquello que se encuentra oculto en esa superficie inicial. De esta manera, también descubrimos aquello por lo cual estamos inclinados o a que no y saber porque. 
Esto nos enseña nuestro gusto personal hacia cierto tema o hacia cierta estética, el cómo reaccionamos a aquello que aun no está definido y el cómo lo usamos a nuestro beneficio.

Experimentar mantiene las ideas fluyendo, evita que nos estanquemos en nuestra zona de confort, permite que sigamos avanzando en nuestro camino, y sobre todo, nos da una escusa para divertirnos en el proceso.

A continuación les dejo un trabajo en proceso, el cual lo inicie en escala de grises, el cual será llevado a color

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(eventualmente)

Pronto veremos en que termina esta manera de iniciar una ilustración